Ortega y Gasset nos decía hace años ya, y debido a la teoría de la relatividad de Einstein, lo siguiente:
Para ser absoluto, el espacio tiene que dejar de ser real - espacio lleno de cosas - y convertirse en una abstracción.
¿Qué podemos sacar de esta oración que pueda relacionarse con el pensamiento filosófico? Tranquilamente podemos dirigirnos hacía una dirección muy clara: jamás podrá existir un pensamiento absoluto mientras existan individuos. El único modo de conseguir tamaña barbaridad es anulando a todos y cada uno de los entes pensantes existentes. Nos parecerá bárbaro, pero sabido es que a lo largo de la historia esta empresa se ha intentado llevar a cabo de forma repetida, llegando incluso a realizarse cuasi al completo. De hecho, esto sigue haciéndose hoy en día, y no sólo en aquellos lugares en los que no nos parecerían extrañas este tipo de acciones, sino también en lugares en los que nunca esperaríamos que esto sucediese.
Véase nuestro país y la pretendida reforma de la Ley Electoral vigente; para que domine lo absoluto todo lo demás debe dejar de ser real y convertirse en una abstracción. Por eso lo anulamos, le restamos valor e intentamos borrarlo; es el único modo que lo absoluto - lo total - venza. Porque lo absoluto sabe también que el mundo es un conjunto de multiplicidades y que en realidad su existencia, la del absoluto, es una fantasía.
Entonces, señoras y señores, depende solamente de lo múltiple que lo absoluto siga siendo una ficción. En sus manos lo dejo.
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