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dijous, 20 de novembre del 2014

Día Mundial de la Filosofía

Nunca celebro cosas como ésta, ni me gustan los conmemorativos. De hecho, y como muchos otros opinan, ponemos días para recordar las cosas cuando éstas son olvidadas. Hay un día de la mujer trabajadora, el día de la paz o el día de los trabajadores. Pero resulta que el resto del año no nos acordamos ni de la mujer que trabaja, ni en qué consiste la paz ni tampoco de las necesidades de los trabajadores. El día de lo que sea es siempre un parche para suplantar el interés que deberíamos tener sobre ciertos temas realmente importantes como los aquí mencionados. Y dentro de todos estos días conmemorativos, y desde hace pocos años, aparece el Día Mundial de la Filosofía. ¡Pues vaya estupidez! Pensaréis algunos. Pues sí... es una estupidez que exista tal día, como todos los otros porque, como he dicho ya, esto supone que no tengamos presente todas esas cuestiones el resto del año.




La Filosofía es entendida hoy en día por el común de los mortales como una disciplina académica que más o menos tiene importancia dependiendo del beneficio que se le pueda sacar en lo que a rédito académico se refiere. Aquellos que nos dedicamos a la filosofía sabemos que no es fácil  explicar qué es filosofía ni la importancia que tiene ésta en la vida de todos nosotros. Más allá de la dificultad que se encuentre en estudiar unos autores u otros - y esto no sería filosofía -, la importancia de esta disciplina rádica en la gran apertura de miras que nos ofrece respecto al mundo que nos rodea una vez hemos iniciado contacto con ella. La filosofía es reflexión, es comprensión, es interpretación y, por encima de todo - y además de muchas otras cosas -, la filosofía es crítica. Y la crítica se ha vuelto - y debido a las circunstancias sociales actuales - cuestión importante en nuestros días, pero no tenemos presente que la crítica - y con ella la filosofía - ha estado uno de los motores principales del progreso humano, siendo una de las principales ayudas para que el hombre desarrolle su vida, su historia.

Creemos que la Filosofía es una tarea de divertimento, e incluso ociosa. Nada más lejos de la realidad; la Filosofía se estudia para desarrollar las cuestiones humanas con la pretensión  de mejorar el conjunto de seres humanos y todo aquello que esté relacionado con éstos: el Mundo; ni Aristóteles, ni Kant, ni Platón, ni tampoco Nietzsche hicieron Filosofía por el sola razón de divertires o entretenerse. La Filosofía no se estudia - o no debería estudiarse - por el hecho de conocer cuestiones relativas a nuestra existencia que puedan permitirnos, de un modo u otro, comprendernos mejor y ser más felices; éste puede que sea uno de los elementos que conforman el estudio filosófico, pero no debe ser el único, ni tampoco el primordial. Sin querer pecar de finalista, la Filosofía debe ayudarnos a construirnos mejor a nosotros mismos para poder construir un Mundo mejor. Así, la Filosofía no debería enfocarse - y me refiero a la enseñanza media en estos momentos - como una historia sobre Kant, o Platón, o Aristóteles o Nietzsche. Kant, Platón, Aristóteles o Nietzsche deberían presentársenos como medios transformadores de la realidad, como elementos que nos ayuden a descifrar el mundo y - como hacemos con las ciencias naturales - poder comprender de qué se compone. Porque la filosofía no debe estar presente simplemente en aquellos ámbitos académicos que se han (mal) llamado ciencias humanas - porque ¿no es la química también cuestión humana?-; la filosofía debe estar presente en todos los ámbitos de nuestra sociedad para que haya una reflexión continua sobre lo que estamos haciendo y, por lo tanto, si lo estamos haciendo bien o mal.

Por lo tanto, del mismo modo que no deberíamos necesitar un día de la Mujer Trabajadora, de la Paz o de los Trabajadores, debemos hacer todo lo posible para que el Día Mundial de la Filosofía no sea preciso. Y para que dejen de recordarnos que algo está ahí y que es importante para todos nosotros debemos, así, tener presente y ser conscientes, todos y cada uno de nuesros días, de que la Filosofía - como tantas otras cosas - existe, es importante y que es, por encima de todo, necesaria. Una vida sin reflexión, sin crítica, sin interpretación, sin comprensión... esto es, sin filosofía, es una vida menos humana.



dimarts, 23 de setembre del 2014

Yo, y mi circunstancia de ser mujer.

Hoy, 23 de septiembre, además de empezar el otoño, vamos a recordar esta fecha por ser el día en que el gobierno de Mariano Rajoy reculó en su tozuda tarea de implantar una Ley del Aborto repugnantemente ofensiva contra la mujer.

Después de tres años de batallas dialécticas - no por eso menos dolorosas - contra toda aquella fémina que no quisiera ser mujer auténtica por no querer tener hijos, Gallardón - y todo el Gobierno - tiene que darse con un canto en los dientes porque han podido más un puñado de votos que lo que se supone que son su principios - si alguna vez, todos ellos, los han tenido.

Yo, como mujer, me siento feliz por este acontecimiento. Como mujer, y como ciudadana. Porque tener hijos es algo muy serio, decisión que una no puede tomarse a la ligera, y que debería meditarse muchísimo. Si tener un hijo es tarea ya difícil, tener un hijo no deseado... es algo desastroso.

Pero perdónenme ustedes si cambio un poco el rumbo de estas palabras porque no quiera solamente hablarles de la alegría que me produce que todas aquellas mujeres que decidan interrumpir su embarazo, decisión difícil donde las haya, puedan hacerlo libremente, sino que además quiero pronunciarme respecto a un tema que se desprende de este debate: el hecho que una mujer, por serlo, deba tener hijos

Tengo casi 30 años - aunque me cueste asimilarlo - y llevo toda mi vida diciendo que no quiero ser madre. Y tanto tiempo llevo diciendo esto como tiempo llevo escuchando que "algún día me entrará el gusanillo", "ya verás como tendrás, a todas nos pasa", o un simple "¿no te animas?". Pues no... no me animo. Para mí, tener hijos, no es una opción. Y no es una opción por cuestiones como las que siguen:
  • Primero, no podría darle una vida digna a la persona que vienese. 
  • Segundo, porque quiero hacer cosas con mi vida que necesitan de mi libertad completa. No me tildéis de egoísta: son muchos los padre que dejan a los niños con abuelos, tíos, baby siters y demás para poder seguir con su vida antes de tomar la importante decisión de traer un nuevo ser a este mundo, dejando su educación a otros.
  • Tercero, una persona más en este mundo no supone una mejora para el mismo, sino, a mi juicio, todo lo contrario.
  • Cuarto, hay millones de seres sin hogar, sin padres, sin recursos, sin vida... que tal vez, algún día, pueda ayudar.
  • Y quinto, una persona, por salir de mi cuerpo, no va a ser mejor que cualquier otra. La educación es lo que cuenta.
 Con esto quiero reivindicar la libertad de toda mujer a NO ser madre, y no por ello, ser menos mujer. Parir no me hace más fémina. Soy fémina en tanto que tengo conciencia de ello, un hijo no cambiaría para nada mi condición. Sed libres antes que nada.

dimecres, 10 de setembre del 2014

Racionalismo is out

Haced un favor a vuestra mente y leed el texto Ni vitalismo ni racionalismo de Ortega y Gasset. Además de aclararos muchos conceptos filosóficos, os mostrará la razón por la que, entre otras cosas, las políticas económicas actuales no funcionan - aunque crea yo que ese funcionamiento nulo haya sido deliberado.

dijous, 28 d’agost del 2014

Duda rápida

No entiendo a la gente de derechas que se meten a funcionarios.
Montaos una empresa privada, ya que tanto os gusta.

dijous, 7 d’agost del 2014

Lo absoluto está en su mente.

Ortega y Gasset nos decía hace años ya, y debido a la teoría de la relatividad de Einstein, lo siguiente:

Para ser absoluto, el espacio tiene que dejar de ser real - espacio lleno de cosas - y convertirse en una abstracción.

¿Qué podemos sacar de esta oración que pueda relacionarse con el pensamiento filosófico?  Tranquilamente podemos dirigirnos hacía una dirección muy clara: jamás podrá existir un pensamiento absoluto mientras existan individuos. El único modo de conseguir tamaña barbaridad es anulando a todos y cada uno de los entes pensantes existentes.  Nos parecerá bárbaro, pero sabido es que a lo largo de la historia esta empresa se ha intentado llevar a cabo de forma repetida, llegando incluso a realizarse cuasi al completo. De hecho, esto sigue haciéndose hoy en día, y no sólo en aquellos lugares en los que no nos parecerían extrañas este tipo de acciones, sino también en lugares en los que nunca esperaríamos que esto sucediese. 
Véase nuestro país y la pretendida reforma de la Ley Electoral vigente; para que domine lo absoluto todo lo demás debe dejar de ser real y convertirse en una abstracción. Por eso lo anulamos, le restamos valor e intentamos borrarlo; es el único modo que lo absoluto - lo total - venza. Porque lo absoluto sabe también que el mundo es un conjunto de multiplicidades y que en realidad su existencia, la del absoluto, es una fantasía.

Entonces, señoras y señores, depende solamente de lo múltiple que lo absoluto siga siendo una ficción. En sus manos lo dejo. 

dissabte, 7 de juny del 2014

Sí me representáis.


Esta tarde no puedo estar en las calles, pero quiero pedir desde mi pequeño pueblo que gritéis algo por mí, que pidáis fuertemente por mí, que queremos un referéndum, que queremos ser ciudadanos y no súbditos. Quiero que expreséis bien fuerte que en una democracia real no caben privilegiados por nacimiento, que todos somos iguales y todos debemos tener las mismas oportunidades.

Por eso, hoy, y aunque no pueda acompañaros en las calles, también #YoPidoReferéndum. Y digo, sin ningún tipo de vergüenza que tod@s y cada un@ de l@s que hoy salgáis a la calle para apoyar una causa tan justa - y necesaria - como ésta  SÍ ME REPRESENTÁIS.

divendres, 6 de juny del 2014

Edúcate.


Debes ser consciente de la importancia de la educación. Y debes ser consciente que, si los otros no te educan, debes hacerlo tú mismo. Como mínimo, ponle ganas.

Nada cambiará si tú sigues igual.

dilluns, 3 de març del 2014

Al hombre de la calle le cuesta elegir bien.

Apunta Ortega, de forma muy inteligente, que el hombre de la calle no aspira a ser elegido. Es, entonces, cuando el hombre de la calle delega sus funciones en otros y cree que se ahorra problemas. La elección es lo más que está dispuesto a hacer. Y creyendo que esta elección es vana, el candidato nunca termina siendo lo bueno que debería, aunque sí tal vez es el deseado. Y el hombre de la calle entra en un círculo vicioso, porque no quiere ser elegido, pero le cuesta hacer el esfuerzo de elegir bien. Y es entonces cuando todo se vuelve problemático, porque uno no quiere ser responsable, ni se plantea que aquél debe serlo. Y el hombre de la calle elige mal… y desaparece.